Esto no es un post.

No, no es un post, ni una entrada ni nada que se le parezca.
Sólo es un anuncio.
He visto que esto lleva muerto casi un año y me ha hecho gracia.
Así que hasta el 1 de enero no lo resucitaré.
El 1 de enero estén atentos a sus pantallas.

AÑO NUEVO

Estaba yo durmiendo placidamente hoy cuando algo me ha despertado. Ha venido un coco flotando con cara humana y me ha dicho, “levantate jodida marmota, llevas durmiendo desde el año pasado”. “Recuerda que tienes un blog al que cuidar y alimentar de buenos post”.
Yo le he mandado a la mierda y he seguido durmiendo. Pero ese coco ha entrado en mis sueños y no me ha dejado en paz. “Escribe una nueva entrada, escribe una nueva entrada”. Maldito coco.
Así que aquí estoy, escribiendo una entrada para que un coco me deje dormir. Así comienzo el año.

-Compadre comprame un coco. Compadre no compro coco porque el que poco coco come poco coco compra-

Feliz año.

Aquella vez que me cagué (4º parte)

Busqué en la guia telefónica el número de Jesús. Por suerte allí estaba.
Marqué todos sus números menos el último. No estaba seguro de lo que estaba haciendo. ¿En realidad esa era la solución? ¿Mariñas era la esperanza para salvar a la humanidad?

-“¿Diga?”. Escuché al otro lado del teléfono. No era posible, no había marcado todos los números.
-“¿Jesús Mariñas?”. Dije como con miedo.
-“Si efectivamente guapo soy yo, quien va a ser si me llamas a mi”.

Le comenté que no había marcado el total de sus números y me dijo que le había pedido a telefónica que le diera un número con un dígito menos porque todos los que le llamaban se lo pensaban dos veces. No me sorprendió.
Le conté lo que pasaba y accedió a ayudarme, pero con una condición. No quiso decirme cual era, si quería su ayuda tenía que hacer lo que fuera.
Pensé por un instante en todas las perversiones que se le podrían ocurrir a Mariñas. Pero estaba en juego la humanidad. Y si bien yo lo hacia por vengarme de Eva y José, quedaba mejor decir que era por salvar la humanidad, así que acepté.

Mariñas me dijo que tenía un plan, pero necesitamos ayuda.
Yo no quería llamar a nadie más. Y además me daba miedo pensar en que quisiera llamar a Karmele Marchante o alguien así.
Al final me convenció. Llegó un momento que hubiera hasta pagado porque se callara de una vez. Hubiera llamado hasta a María Patiño si me lo hubiera pedido. Que pesado que era.
Cuando me dijo a quien quería llamar tuve que sentarme. Hubiera preferido a Karmele. Esto se me estaba yendo de las manos. Pero ya no había marcha atrás.

Teníamos que llamar a Kiko Matamoros.

Continuará…

Mi nuevo trabajo.

Bueno, bueno, bueno. He vuelto.
La fiesta fue un descontrol. Ha durado un mes. Y llevo 3 días de resaca… Uf… Una fiesta temática muy buena. Cuando la palmeis os la recomiendo.

Hoy os voy a contar mi nuevo trabajo. Soy un “punching-ball”.
Para los que no sabéis que es os lo resumiré un poco. La gente que está estresada puede venir a pegarme durante media hora por 15 euros.
Es un trabajo durillo, y acabas un poco machacado, pero en qué trabajo no.
Este gran trabajo se le ocurrió a Xiao Lin. Yo iba al gimnasio con él. En poco tiempo nos hicimos muy buenos amigos. Pero a veces acababa muy cansado y estresado. Un día me pegó y se sintió en armonía con el cosmos, y descubrió así que podía llegar a ser un gran método de relajación. Así que sin más me propuso el empleo. Y aquí estoy, trabajando con orgullo para mi amigo Xiao.
Yo he llegado a la conclusión que los maltratadores no son violentos, sólo sufren de estrés.

Os dejo, que tengo que trabajar.

La fiesta de Lennon.

Llevo mucho sin actualizar pero hoy merecía la pena hacerlo. Os comunico que mi tardanza ha sido porque he fallecido. Sí, os hablo desde el más allá. No es que haya tardado dos meses en llegar allí arriba rollo cuando moría Goku. Si no que para poner el ADSL aquí para contactar con vuestro mundo es bastante difícil, pero ya lo hemos logrado. Morir es una putada, pero tampoco está tan mal, aquí hay mucha gente guay.
Sin ir más lejos hoy vamos a celebrar el cumpleaños de John Lennon. Cumple 69 años, pero él está tal como murió, con esa cara. Esto es genial. Hemos quedado ahora en la casa de Jim Morrison y Jimi Hendrix traerá la bebida. Aquí todo es gratis, y como ya no podemos morirnos más veces, lo del coma etilico nos la sopla. Nos vamos a poner finos. A ver si llega Kurt Cobain, siempre llega tarde el tío. Luego vendrá George Harrison, pero ha dicho que llegaría un poco tarde. Tiene un rollo con Janis Joplin y dice que quiere estar un ratito a solas con ella. Vamos a ser bastantes al final. ¿Vosotros a quiénes invitaríais?
Bueno, que me está llamando Lennon ya. Luego os cuento que tal nos ha ido.
Saludos a Iker Jiménez.

P.D: Pronto volveré con más capítulos de “Aquel día que me cagué”, tranquilos.

Aquella vez que me cagué (3º parte)


¡Oh Dios mio! Coronado hablaba en serio. La verdad que siendo sincero no me importó mucho. Ya me veía yo repoblando la tierra con Eva González. Y pensando en ello estaba cuando Coronado me zarandeó y me preguntó si iba a ayudarle. Naturalmente dije que sí. Que se muera el mundo entero, ¡yo me voy a tirar a un pivón!
Procedió a contarme el plan. Tenía que ir a buscar a Eva. El nombre en clave que me dió para la misión fue “Adán”. La verdad que aunque lo intente nunca ha sido muy gracioso. Luego me daría un “Activia” con una receta secreta diseñada por él que haría que mi mierda fuera radiactiva. Y al cagar, la mierda pasaría de cloaca en cloaca reproduciendose y haciéndose mortal para el ser humano. Nosotros dispondríamos de unas mascarillas especiales para evitar la muerte. El plan parecía sencillo. Lo único complicado era ir a buscar a Eva, no sabia donde estaba. Podría tardar días, incluso semanas, ¡o meses! ¿Cómo encuentras a un famoso? Es una tarea complicadisima.
Al caer la noche, cansado ya de recorrerme Madrid de arriba abajo buscando a Eva, decidí volver a casa. Y cuando el reloj dio exactamente las doce empezaron a salir famosos del suelo, eran como setas. Decidí seguir a unos cuantos que se encaminaban hacia una discoteca. Fui hacia la barra y no me podía creer mi suerte, allí estaba Eva, bebiendo y bailando con un montón de famosos. Joder, si estaban todos allí. La conté mi plan y aceptó sin pensárselo. Por lo visto estaba enamorada de José Coronado desde “Hermanos de Leche”. No sabía que esa serie en realidad la viera alguien.
Cuando regresé con Eva, Coronado se puso muy contento y empezó a abrazarla y a darle besos. Veía peligrar mi polvo con Ella. Quizá sólo me querían para que cagara y eran ellos los que querían repoblar el mundo. Por ahí si que no pasaba. Yo no iba a matar a todo el mundo para que ellos dos fueran luego los que se lo pasaran bien. Estaba decidido a joderles los planes. Pero para ello necesitaba ayuda. Necesitaba al terror de todo famoso. Era duro pensar que tenía que pedirle ayuda, pero el destino de la humanidad estaba en peligro y era la única solución. Tenía que llamar a Jesús Mariñas.

Continuará…

De escapada en escapada y repito porque me da la gana.

Sé que he tardado en actualizar, pero es que amo dejaros en suspense. ¿Se habrá muerto? o lo que es peor…¿Tendrá la gripe A? o peor todavía, ¿Le habrá secuestrado Sánchez Dragó?
Tranquilos queridos mios, estoy bien.
Hoy voy a regalaros dos entradas. Sí, os lo mereceis. Una es esta que estaís ya disfrutando. La otra es la continuación de la ya mítica “Aquella vez que me cagué”. Me han llamado de Los Ángeles para preguntarme si podrían hacer una adaptación allí, pero me he negado. No quiero millones, eso es un asco. Me mola ser pobre como las ratas y tener que gorronearle el wifi al vecino. Esto sí que es vida amigos.
El motivo de esta entrada no es otro que el querer comunicaros que me vuelvo a ir de vacaciones. Con dos cojones. Ya os comenté que si alguien me daba una escusa para pirarme a Barcelona no me lo pensaría. Pues bien ayer me lo dejaron caer y hoy ya me preparo para irme.

Estaré totalmente fuera de internet, Barcelona me absorbe y me encanta. Adoro estar allí y no echar nada de menos. Así que hasta el martes no daré señales de vida, acaso que me secuestren y os pida que reunáis dinero para el rescate.
Pues sin más os dejo que tengo que preparar la otra entrada. Si veis que no la subo es porque me he derretido.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.