Una historia real.

Muere un niño de 8 años ahogado en una piscina.
Ya son dos los niños fallecidos en piscinas en lo poco que llevamos de temporada. Esto es común en verano, pero la noticia de hoy me ha dejado con el culo torcido.
Os la voy a relatar. Sé que os he jodido el final, pero os aguantáis.

-¡Papá tengo calor!-


calor

Una escalofriante historia basada en hechos reales. Los nombres son ficticios para proteger la identidad de los implicados.


Todo ocurre en una mañana calurosa de Madrid. Luis Lucas, padre de dos retoños, Blanca Isabel y Luciano José, de cuatro y ocho años respectivamente, se dirigen a dar uno de sus bellos paseos matinales.
Los niños repetian y repetian. -¡Papá tengo calor! ¡Papá tengo calor!
El calor era insoportable, y Luis Lucas, Lulú, como gustaba que le llamaran, decidió que si seguía exponiendo a sus hijos al sol acabarían derretidos y pegados a la acera. Lulú era un buen padre y quiso llevar a sus hijos a la piscina.
-Papá, ¿cómo iremos si no tenemos dinero? Dijo Luciano José.
El padre se arrodilló delante de sus hijos y con lágrimas en los ojos les dijo. -Hijos mios, no tendremos dinero, pero yo jamás os privaré de los placeres de la vida.
Y acto seguido se encaminó orgulloso hacia una piscina privada que estaba todavía cerrada.
Una vez frente a ella saltó la vaya y desde dentro les dijo a sus hijos. -Vamos pichoncitos entrar.
Los niños sabían que actuaban mal, pero su padre era feliz así y decidieron seguirle.
Una vez dentro Luciano José sintió mucha calor y se acercó a la piscina con la intención de refrescarse. Alargó la mano, pero como era un niño de ocho años con su brazo de niño de ocho años no llegó, y se cayó al agua.
Blanca Isabel al ver que su hermano luchaba ferozmente contra el agua enloqueció y decidió hacer lo que mejor sabia. -¡¡PAPAAAAAAAAAA!!
Blanca Isabel gritó y gritó llamando a su padre. Lulú que siempre acudía a su llamada cual perro fiel, vio como su hijo se debatía entra la vida y la muerte dentro de aquél cubículo lleno de tan refrescante como mortífera agua.
Lulú se acercó valiente al bordé, pero algo le frenó. Recordó que él no sabia nadar.

FIN.


–Actualizo con la noticia real dado que muchos me decís que no puede ser verdad–

VER VÍDEO

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7 responses to this post.

  1. Posted by Donna on 01/07/2009 at 3:41 pm

    Desde luego, hay que ser gilipollas.

    Si es que…donde esté el “Papá tengo sed”, que se quiten las demás expresiones

    Responder

  2. Posted by ovejanegra on 01/07/2009 at 3:44 pm

    Donna: Nuestros niños tienen que estar deshidratados, hombre ya!

    Responder

  3. A un padre que le dicen Lulú, y además no sabe nadar? No será demasiado?

    Muchas gracias por leerme, sos un encanto!!

    BESOTES

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  4. Sin palabras me has dejao 😐

    Responder

  5. Posted by ovejanegra on 01/07/2009 at 8:44 pm

    He actualizado con el vídeo de la noticia.

    Responder

  6. Cualquiera que nos vea desde el exterior de la Tierra, flipará con el comportamiento de nosotros y podrían acuñar la frase.
    Están locos estos humanos!

    Responder

  7. Posted by ovejanegra on 07/07/2009 at 2:40 pm

    rampy: Te mencionaré una linda canción:
    “Los marcianos no quieren venir, porqué saben que es esto, y si estuvieran no estarían aquí, quedandose boquiabiertos”

    Responder

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