Aquella vez que me cagué (2º parte)

Cuando la cosa ya se estaba poniendo caliente, más bien era yo el que se ponía en dicho estado gracias al articulo de ciencia, José Coronado dijo algo que me apartó de mi lectura. Quería que sólo tres personas sobrevivieran a la catástrofe. Él, yo, y la que denominó como la mejor actriz que había parido nuestra madre patria. Hay que ver que raro habla José Coronado. Dejé la revista a un lado, muy a mi pesar, intrigado por quien sería esa actriz de la que hablaba. Posiblemente se trataría de Carmen Maura, o de Maribel Verdú. O quizá Blanca Portillo. Oh Dios sí, sería ella. Ella sin duda tenía que ser la mejor actriz que había dado España, sí, sin duda debería de estar hablando de ella.
Coronado seguía hablando del poco respeto que le daban a esa actriz, y lo mal que la trataban. Lo mucho que se merecía llegar a lo más alto. Sólo dejó de hablar cuando me miró incrédulo al preguntarle de quien estaba hablando. Me dijo con un tono sentenciante que era un ignorante, que como hacia semejante pregunta. Con eso de que tenía mi vida en sus manos estaba de un crecidito. Y lo que a continuación sucedió me dejó muerto. Coronado entre lágrimas dijo: “La mejor actriz que ha dado España es Eva González”.

¿Eva González? ¿Eva González? No daba crédito. Si esa chica sólo servía para que la metieran unos cuantos goles, y ni eso. Si hasta Iker se cansó de ver esa portería. Coronado debía estar bromeando, o ¿hablaba en serio?

Continuará…

Anuncios

Aquella vez que me cagué (1º parte)

Hoy os voy a relatar una historia escalofriante.

Aquella vez que me cagué. (Imaginaros una música siniestra acompañando la lectura)

Estaba un día cualquiera sentado en mi sofá, devorando una de esas revistas donde tanto se aprende (MAN, FHM…) Cuando sin venir a cuento algo en mi interior estaba cambiando. Me sentía tan raro. Era como si algo dentro de mi se estuviera revolviendo. Quizá un alíen se había apoderado de mi cuerpo. Cuando me debatía entre la vida y la muerte, de mi interior salió José Coronado. No daba crédito a lo que acontecía. Pensé en que la muerte disfrazada de actor en declive había llamado a mi puerta. Pero nada más lejos. Él quería algo de mi. Quería que junto a él dominará el mundo sembrándolo de mierda putrefacta. Quería vengarse de toda la gente que le daba de lado. De la gente que no apreciaba su talento. Incluso quería vengarse del punto “Activia”, que por su culpa ahora todos hacen la broma de decir: José Coronado es un actor de “mierda”. Yo le intenté explicar que esa broma ya venía de antes, pero no quiso escucharme.
No sé muy bien que me explicó, porque se puso muy pesado y decidí seguir leyendo el articulo de ciencia de la revista: “Pechos descomunales desafian la gravedad”.

Continuará…

Bares para adultos ¡YA!

Se llega a una edad en la que no es bueno salir de noche.
Padres, divorciados, y solterones del mundo, deciros ¡NO!. Yo no he de perturbar la fiesta de seres que pueden ser mis hijos. Luego no podrán dormir bien por la noche.
Muchas gracias.

-Quizás este sea el fin del mundo del que os hablaba-

El fin del mundo.

siete del ocho del nueve

7-8-9

7-8-9

El fin está cerca…

Ya estoy en casa.

Ya está. Se acabaron mis vacaciones. En el fondo me da pena, y no sé porqué, tenía ganas de comenzar ya esta nueva etapa que me espera. Pero bueno, siempre me gana la veguería, y pensar en que no podré hacer lo que me de la gana a cada rato del día me jode. Tengo estres post-vacacional.

Hoy vengo culta. Tengo que hablaros del siguiente libro: “El Guardia Entre El Centeno”.
Me lo regaló mi hermana junto a una pequeña carta que por cierto he usado de marca páginas para el libro junto a una estampita que me regalaron hará muchos años con mucho cariño y un pasaje de avión. No os voy a decir que ponía en la carta pero al volverla a leer tras unos cinco meses desde su primera lectura me ha emocionado. Quizá es que necesito esas palabras de apoyo más de lo que creía.
El libro lo empecé a leer nada más llegar a mis manos, pero por unas cosas y otras no volví a abrirlo hasta cinco meses después, hasta junio. Lo leí durante el vuelo de Tenerife a Madrid y no pude dejar de leerlo. Lo leí desde mi llegada a Madrid cada noche al acostarme. Y después cada noche en Candeleda. Y hoy, en esta tarde de domingo lo he tenido que acabar.
Me siento ahora como David Chapman. Dentro de un tiempo, cuando haya releído el libro hasta la saciedad, me iré a matar a la persona que más admiro, una pena que esa persona ya esté muerta. Bueno, profanaré su tumba, el caso es hacer algo.
En fin, que recomiendo su lectura, a mi me ha fascinado este libro la verdad sea dicha. Y si tras su lectura os volvéis locos, al menos que os tranquilice saber que no sois los primeros.

Y cambiando tajantemente de tema. Que bonita es Candeleda, y que bonita la convivencia con esa persona que se le va la cabeza tanto como a mi. Gracias, y mil gracias más querida Donna. Vivan los topos, los tres mosqueteros, los bailes culinarios y todos los santos.

Por cierto.
Querida isla de Tenerife: Tengo que volverte a ver, eres realmente preciosa. Me has maravillado con tu encanto y tu amabilidad. Me gustan tus ojos negros, y tus rincones secretos. Quiero verte y recorrecte con detenimiento. Pararme en cada rincón y olerte, olerte a cada instante. Escuchar tu dulce voz que se acentua en la noche. Y dormirme entre la brisa de tu templado aliento.

_________________
Porthos, i love you.

Vuelvo para marcharme

Bueno, ya he vuelto. Sé que se os ha hecho la vida dura sin mi. Pero como nadie dijo que la vida fuera fácil, mañana me vuelvo a ir de vacaciones.
Todo surgió cuando una amiga me propuso una indecencia, y yo la acepté. Me encantas las proposiciones indecentes. Y las que nos quedan por hacer y aceptar. Volveré si Dios quiere el próximo fin de semana.
Cuando llegue agosto volveré con mis entradas, y os pondré alguna foto, ya que en agosto no creo que me vaya más, al menos que me surja algo para fugarme a Barna, algo que siempre acepto sin pensarmelo, pero tengo que estudiar mucho y no debo irme más. Tengo el examen de mi vida amigos, y yo voy de fiesta en fiesta y de escapada en escapada, y lo pienso aprobar, eh? por mis cojones que lo apruebo.

Bueno queridos mios, ser felices y si os toca trabajar… se siente.

Vacaciones de verano.


Me voy de vacaciones one more time. Así que salvo que me aburra muchisimo en Tenerife, cosa que dudo, no actualizaré hasta el día 23.
Sé que si no trabajas ni haces nada de provecho en la vida tomarte unas vacaciones no tiene mucho sentido, ¿pero quien sois vosotros para juzgarme?
Os voy a relatar porqué he elegido Tenerife como lugar de vacaciones. Me dan pánico los aviones y odio la playa porqué no sé nadar. ¿Dónde me lo iba a pasar mejor que en una Isla? Vacaciones de riesgo amigos, es súper cool. Pienso pasarme los 10 días amarrada a una claraboya en alta mar, va a ser la risión.
La verdad que la playa es una mierda. La gente va porqué tienen un punto de masoquistas. Pero pasarte el verano rodeado de gente pringosa y chorreante no es mi ideal de vacaciones. Y esa conjunción de agua-arena… ahí no estuvieron acertados. Y luego los niños por ahí dando por culo. Que luego le das tú con una pelotita a una de esas madres de niños diabolicos y te la arman. “Pero señora que su mini satán lleva dandome todo el santo día”. Pero no les importa ellas quieren a su mini satán, aun cuando se encierran en su cuarto rodeados de velas y… vale, esto no pasa, ¿o sí? Bueno da igual, que la playa es una mierda. Pero las ciudades no se quedan atrás. Tienes que hacer cola para todo, para cualquier cosa tienes que esperar. Una vez vi una cola para hacer cola. Había gente allí esperando sin más, sin motivo, por puro hobbie. Quizás lo mejor sea irse al pueblo, recordando raíces. Pero claro, están las fiestas del pueblo… Con su lenguaje, sus tómbolas cutres y como no, las mega orquestas. Ante ese nivel artístico-musical yo me desplomo.
Si es que sé que no he de irme de vacaciones, pero por no ver un puto guiri más en La Puerta del Sol pago. Llegan aquí y se desmadran. Están muy locos, tener cuidado.
Bueno, me voy a Tenerife, si no vuelvo ver Lost y pensar con cariño que he podido acabar así.

Cuidarme el blog.